Se ha visto en la Revolución de Octubre de 1934 un preludio de los acontecimientos que tendrían lugar en España poco después, en 1936, tras la sublevación del general Franco y la resistencia del Frente Popular, hechos que se prolongaron tres años y costaron cientos de miles de vidas. En este libro se analizan las causas de la insurrección de Asturias; la decisión de la izquierda de relevar por la fuerza al gobierno republicano de derechas y establecer un régimen socialista; los movimientos de ocupación de los lugares más estratégicos con vistas al avance hacia Madrid; la intervención del ejército republicano; la represión contra los insurrectos y sus simpatizantes y los intentos de relacionar el fallido golpe de estado con una institución tan indefinible y compleja como la Francmasonería.
El punto de partida de Asturias 1934. Historia de una tragedia es la historia personal de un legionario, Manuel García Alegre, que comenzó como fantasía romántica y culminó como tragedia. Manuel no supo distinguir entre la utopía y el monstruo; fue incapaz de reconocer las consecuencias de sus actos individuales y se vio empujado por los líderes políticos y militares a traspasar los límites entre el progreso social y el repliegue a la prehistoria.
Emilio García Gómez (Morella, España, 1942). Doctor en Filología por la Universidad de Salamanca. Catedrático de Instituto. Profesor en Villa Madonna College, Ky. (USA), Thomas More College, KY. (USA), West Virginia University, WV (USA), Universidad de Salamanca, Universidad a Distancia (UNED-Centro asociado de Cervera-Lleida) y Universidad de Valencia. Profesor Fulbright. Fellow del Salzburg Seminar in American Studies. Diplomado por la Royal Society of Arts, U.K. Autor de Lengua, etnia y comunicación (Zaragoza, 1998), Equívocos sobre la lengua y la cultura (Valencia, 2001). Ha publicado numerosos artículos de sociolingüística, etnolingüística y nacionalismo en Revista de Occidente, El País, Levante-EMV, Las Provincias y ABC
La presentación tuvo lugar en Oviedo, el 5 de octubre de 2009 en La Nueva España a cargo de Javier Rodríguez Muñoz, historiador y director del Club Prensa Asturiana
En Valencia, el 7 de octubre de 2009 en el Club Diario Levante. Levante-EMV a cargo de Alfons Cervera, escritor y periodista, y Vicent Sampedro, historiador
Índice
La historia de un soldado. El espíritu del legionario. La decisión está tomada. Se acabaron los jaleos. López de Ochoa pacta con Belarmino Tomás. Yagüe se enfrenta a López de Ochoa. El largo sueño de Manuel.
Las causas de la Revolución de Asturias. El annus mirabilis de las izquierdas. Tiempos de recesión. La crisis golpea a España. La gran cosecha del Partido Comunista. La preparación golpista. La Alianza Obrera. La Reforma Agraria y el comunismo libertario. La madurez de la revolución.
La insurrección en España y en Asturias. Una cuestión de estraperlo. La actitud del gobierno. El extraño caso del Turquesa. Se extiende la insurrección.
Episodios bélicos. La actuación de los comités obreros. El gobierno moviliza a sus tropas. La declaración de Companys. Los enfrentamientos armados en Asturias. La situación en España. El asunto de las suscripciones. Los combates en Gijón. La actividad del Comité Revolucionario en Gijón. El escenario de Oviedo.
Revolución y francmasonería. Un poco de historia. Pacto entre masones. La irradiación de López de Ochoa.
La represión. El comandante Doval. Aida de la Fuente. Saqueos, crímenes y venganzas. El asesinato de Luis de Sirval.
Epílogo
Anexos. León Trotsky. Octubre 1934. Escritos sobre España. Alberto Fernández: “Octubre de 1934”. Bando del Comité Provincial Revolucionario de Asturias. Andreu Nin. Las lecciones de la insurrección de Octubre. Informe de Fernando de los Ríos. Informes de Félix Gordón Ordás. Denuncia de Vicente Marco Miranda. Denuncia de Julio Álvarez del Vayo.
Fuentes Bibliográficas
Fotografías e ilustraciones
Índice alfabético
“García aúna ficción literaria y rigor histórico en su libro «Asturias 1934». Alfons Cervera advirtió de que «nadie puede abordar la memoria histórica con las manos limpias»
El pasado lunes, 5 de octubre, se cumplía el 75 aniversario de la Revolución
de Octubre de 1934. Una fecha importante en la historia contemporánea española
y que, a excepción hecha de Asturias, escenario de aquellos terribles
acontecimientos, no parece haber interesado demasiado ni a la izquierda ni a
la derecha de este país. El escritor y periodista Alfons Cervera, en
consonancia con el escritor sevillano Isaac Rosa, se preguntaba durante la
presentación del libro de Emilio García Gómez, Asturias 1934. Historia de una
tragedia, «si a lo mejor no estaremos construyendo una memoria histórica
sentimental, melancólica y peligrosamente ideológica». Cervera alertó del
horror que supone la teoría de la equidistancia y «que inspira a muchos
pseudohistoriadores que destripan la historia para luego montarla a su manera
en libros que no caben en el territorio de la dignidad.» Con la cita del
historiador Julián Casanova: «el conocimiento histórico nunca es políticamente
neutral», Cervera insistió en los paralelismos existentes entre la ficción y
la historia. «Ambos, novelista e historiador, persiguen la verdad en sus
relatos, aunque por caminos diferentes, y se colocan en un ángulo de vista
para ver y contar lo que sucedió. Nadie puede acercarse a los hechos con las
manos limpias», aseveró el escritor de Gestalgar.
La historia de un soldado
Lejos de esa categoría, calificó el autor de Maquis, se encuentra el libro de
Emilio García (Morella, 1942), que se presentaba en el Club Diario Levante el
pasado miércoles. Un libro que, a partir de la historia de su tío, el
legionario Manuel García Alegre, y de su participación en la represión atroz
de la Revolución del 34, aúna recuperación de la memoria, historia y ficción
novelística. Si bien, en las primeras 85 páginas del libro, García reconstruye
la memoria del personaje, gracias a unas cartas heredadas de su familia, hasta
las 400 que alcanza el volumen, con la exhaustiva enumeración y el análisis de
las causas y la represión de la Revolución de Octubre del 34, el autor acomete
«con seriedad y detallismo», afirmó Cervera, el arduo trabajo de historiador,
aunque manteniendo siempre los contornos y el ritmo de una «narratividad
prolija hecha con los mejores elementos de la ficción literaria y del rigor
histórico».
«Toda escritura es una biografía y aprendiendo a manejar la historia,
aprendemos a saber quiénes somos», lanzó Emilio García al inicio de su
intervención. Este doctor en Filología Moderna por la Universidad de Salamanca
y profesor de Filología Inglesa de la Universitat de València hasta hace un
año se declaró muy descreído sobre «que hay más allá». García afirmó que «el
más allá está con nosotros; la vida continúa en las fibras de nuestros hijos y
nietos, así como en mis fibras se encuentra mi tío», el legionario que inspira
Asturias 1934. Historia de una tragedia. De ahí que se sintiera «desamparado
emocionalmente» al iniciar la escritura de su obra. García, que agradeció
públicamente el apoyo recibido de Alfons Cervera en aquellos momentos, se ha
basado en una extensa bibliografía y numerosa documentación.
Por su parte, el historiador Vicent Sampedro Ramo, especialista en la
masonería, felicitó al autor del libro por haber dedicado un capítulo a la
Francmasonería y a la represión que sufrieron los masones al finalizar la
Revolución del 34. Según Sampedro, en las Cortes Constituyentes de la II
República, en 1931, «más de 150 diputados eran masones y actuaron como hombres
de partido», destacando la figura del valenciano Vicent Marco Miranda, quien
visitó en 1935 Oviedo, y su lucha por demostrar que la Francmasonería nada
tuvo que ver con la insurrección de 1934 ni con la revolución de 1936.
(Josep Lluís Galiana, Levante-EMV, 7 de octubre de 2009)
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«El 34 fue
una lucha legítima y, visto desde hoy, un golpe de Estado» «La derecha ganó
democráticamente las elecciones generales del año 1933»
Emilio García Gómez, profesor jubilado de Filología Moderna de la
Universidad de Valencia, presentó ayer en el Club Prensa Asturiana de LA
NUEVA ESPAÑA su libro «Asturias 1934. Historia de una tragedia», en el que
aborda los épicos y luctuosos sucesos de aquel octubre desde una perspectiva
familiar.
-¿Cuál es su relación personal con el 34?
-Un hermano de mi padre al que no conocí y del que mi familia jamás me habló
por razones que desconozco participó en el 34. Mi padre, sólo la final de su
vida, me dijo algo y me dio unas cartas personales en las que mi tío cuenta
cómo entró en Oviedo con la Legión en 1934. Estaba en la Legión al parecer
por un desengaño amoroso.
-¿Qué cuenta concretamente?
-Las cartas son dramáticas. Describen la entrada en Oviedo, los combates,
las heridas de bala que sufrió y las ejecuciones. Fue ingresado en el
hospital porque tenía una infección pulmonar que acabó en tuberculosis.
-¿A quién las dirigió?
-A mi abuelo, a mi padre y a mi tía. Murió en el hospital el 22 de febrero
de 1935 a causa de la tuberculosis. Como el cementerio de San Salvador se
privatizó, no he podido dar con su sepultura ni hay documentación. El libro
lo he escrito teniendo a mi tío como eje. Me basé en su peripecia en Oviedo
y recreé la Revolución de Octubre de 1934. No soy historiador, pero me
empeñé en esto porque el 34 no es conocido. La izquierda no quiere
profundizar en ese tema.
-¿Se avergüenza?
-No lo sé. Fue una época dura y romántica. Querían acabar con un Gobierno de
la derecha y la consiguiente amenaza de la extrema derecha de la CEDA.
Querían recuperar el sentido de la izquierda y coger el poder en Madrid. Era
una conquista del poder.
-Vamos, un golpe de Estado.
-Un golpe de Estado sin ninguna duda. Trataban de acabar con el Gobierno.
-Detalle las cartas.
-Mi tío, legionario, cuenta los combates en Oviedo del día 13 y dice que
cada día fusilaban a 400 personas. Sin duda esas cifras no son correctas. El
número de muertos que barajo no es superior a 1.000 y la cuarta parte,
militares.
-Y guardias civiles.
-Sí y guardias de
asalto y ciudadanos en general. Mi padre y mi tía lloraban cuando leían esas
cartas escritas por mi tío que intervino en los combates de San Lázaro. Una
de mis preocupaciones era conocer la zona concreta en que había combatido,
pues temía que mi tío fuese uno de los que mató a tiros a Aida de la Fuente.
Leí un libro de Vanessa Gutiérrez, El país del silenciu, escrito en
asturiano, en donde entrevista a varias mujeres y una es hermana de Aida de
la Fuente. Comprobé que mi tío no había participado en ese enfrentamiento
porque estaba combatiendo en el barrio de San Lázaro. He manejado una amplia
bibliografía: David Ruiz, Díaz Nosty... me apasionó especialmente lo que
cuenta Manuel Grossi.
-Ante un episodio tan cargado de ideología, el que se sienta a escribir es
fácil que lo haga desde los presupuestos de un bando o del otro.
-Ya Andreu Nin dijo que siempre se estaba en un bando o en otro a la hora de
escribir sobre la historia. Hay que meterse, es imposible ser neutral,
siempre se toma partido y, en cierto sentido, es bueno porque inclinarse es
un derecho. Siempre actuamos como intérpretes incluso de los colores o de
cualquier cosa que vemos. La historia hay que interpretarla siempre.
-¿Cuál es su interpretación del 34?
-Fue un período de tiempo muy difícil para España, Europa y el mundo.
Estábamos en recesión tras el Crack del 29. La ideología de izquierdas era
la más activa y enfrente estaba el fascismo en Italia y en España la CEDA,
que ya ocupaba poder. La izquierda no podía superar eso.
-La CEDA había ganado unas elecciones democráticas.
-Sí, democráticamente la derecha había ganado las elecciones generales del
año 1933 y la izquierda solo podía o aceptarlo democráticamente o tratar de
impedirlo por la fuerza, que fue lo que intentó. Fue una lucha legítima para
las aspiraciones de los obreros, pero visto desde hoy, desde el siglo XXI,
fue un golpe de Estado en toda regla.
(Oviedo, Javier Neira, La Nueva España, Martes 06 de octubre de 2009
Leer "Otra víctima de la Revolución de Octubre"
1ª edición
2ª edición


1ª edición septiembre 2009 ISBN: 978-84-7956-056-0
2ª edición marzo 2010 ISBN: 978-84-7956-065-2
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